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La rápida disminución del lago Poopó, Bolivia

El Gobierno boliviano ha puesto recientemente al Departamento de Oruro en estado de desastre natural tras el rápido declive del lago Poopó. El Poopó, la segunda masa de agua más grande de Bolivia después del Lago Titicaca, es un lago salino situado a una altitud de 3.700 m, en lo alto del altiplano andino.

Ocupando 2.000 kilómetros cuadrados en el decenio de 1990, el lago ha sido un recurso importante, y casi 50.000 habitantes dependen de él para su subsistencia. Sin embargo, el lago se ha ido deteriorando en el último decenio, siendo 2015 un año crítico. En diciembre, la oficina del gobierno local estimó que el lago Poopó había bajado a sólo el 2% de su antiguo nivel de agua. Sin embargo, desde entonces se ha declarado evaporado.

El mapa que figura a continuación muestra la extensión del lago Poopó cada dos meses en el último semestre de 2015, de junio a diciembre. La superficie fue extraída por DMCii de las imágenes de Landsat, y la tasa de disminución en este corto período de 6 meses es asombrosa.

¿Qué ha causado el declive?

Las aguas poco profundas del lago Poopó son vulnerables a las fluctuaciones de las precipitaciones, lo que significa que se ha visto afectado negativamente por sequías recurrentes. El calentamiento del clima en aproximadamente 1 grado centígrado también ha contribuido al aumento de la evaporación; se estima que el agua se está evaporando ahora tres veces más rápido entre las lluvias. Al haber sufrido estos cambios climáticos, el lago era extremadamente vulnerable a los impactos del fenómeno de El Niño que se produjo en 2015. Este fenómeno, que algunos consideran el peor en un siglo, ha acelerado el declive del Poopó.

Sin embargo, la culpa no puede recaer únicamente en el clima, ya que las actividades humanas también han contribuido a este desastre. Durante años el agua se ha desviado de los afluentes del Poopó para la minería y la agricultura; y la minería también ha causado otros problemas. El Poopó recibe la mayor parte de su agua del río Desaguardero, que fluye del lago Titicaca; sin embargo, el afluente ha sufrido una fuerte acumulación de limo rojo, que se cree que proviene en gran parte de los equipos mineros que se encuentran aguas arriba.

Aunque el Poopó se ha secado y rebotado en el pasado -más recientemente en 1997- debido a esta combinación de factores, se considera en general que este es ahora un escenario poco probable. Con la esperanza de revivir el lago, el gobierno boliviano ha solicitado a la Unión Europea 140 millones de dólares, parte de los cuales contribuirán al dragado de los afluentes del Desaguadero. Pero los críticos piensan que puede ser demasiado poco y demasiado tarde.

¿Cuáles son las consecuencias?

Se cree que en los últimos dos años han muerto millones de peces, además de cientos de aves que solían vivir en los humedales, incluidos patos y flamencos. El lago fue una vez un santuario para la vida silvestre, en particular para las aves migratorias; sin embargo, 75 especies de aves han desaparecido ahora de la zona.

La pérdida del lago supone también la pérdida de los medios de subsistencia de la población local que depende del Poopó para su supervivencia. El Gobierno boliviano ha tenido que prestar ayuda humanitaria a más de 3.000 personas, pero esto es insostenible y muchos residentes consideran que la migración es su única opción. Hasta ahora, el declive del lago ha desplazado a miles de personas. En la pequeña aldea de pescadores de Untavi, por ejemplo, más de la mitad de la población se ha ido; sólo quedan los ancianos.

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